La respiración profunda de pie, te enseña a usar el cien por cien de la capacidad de tus pulmones, y por eso ayuda a prevenir problemas respiratorios como la bronquitis, el enfisema, asma y falta de aliento.
La respiración profunda de pie, te enseña a usar el cien por cien de la capacidad de tus pulmones, y por eso ayuda a prevenir problemas respiratorios como la bronquitis, el enfisema, asma y falta de aliento.
Respiración que te ayudará a mejorar la circulación y la digestión; aumenta la elasticidad de los pulmones, elimina dióxido de carbono para sustituirlo por oxígeno vital.
La media luna fortalece todos los músculos de la parte central del cuerpo, en particular el abdomen, proporciona fuerza y flexibilidad al músculo dorsal ancho, a los músculos del trapecio y los deltoides.
La postura de manos a los pies estira la columna y aumenta la flexibilidad, trabaja los músculos, los ligamentos y los tendones de las piernas y mejora su circulación.
Tonifica y esculpe las piernas, es una maravillosa postura de calentamiento porque estimula la circulación y envía sangre a las extremidades inferiores.
Mejora la flexibilidad de las caderas, de las rodillas y de los tobillos, suministra sangre fresca al sistema reproductivo, a los órganos sexuales, y, además a los riñones, que aumentan la vitalidad sexual y contribuyen a curar problemas en el sistema reproductivo.
Mejorar la flexibilidad del nervio ciático y fortalece los tendones y los músculos de las piernas. Además, trabaja los músculos de la espalda, bíceps y tríceps.
Desarrolla el equilibrio, aumenta el volumen y la elasticidad de la caja torácica, refuerza la pared abdominal y la parte superior de los muslos, tensa la parte inferior de los brazos, las caderas y las pantorrillas y mejora la fuerza y flexibilidad de la parte inferior de la columna.
La inclinación del torso hacia adelante envía sangre al corazón a gran velocidad, limpia venas, arterías y fortalece los músculos del corazón. Éste mismo flujo de sangre se dirige hacia el cerebro, perfecciona el control del cuerpo y el equilibrio.
Fortalece los nervios ciáticos, así como los tendones de las piernas. Masaje los órganos internos, los intestinos delgado y grueso, proporciona flexibilidad adicional a la pelvis, los tobillos, articulaciones de caderas y en particular a las últimas cinco vértebras de la columna.
Aumenta la fuerza y la flexibilidad de las caderas, tonifica los músculos laterales del torso, los oblicuos e intercostales. También beneficia el corazón y los pulmones.
Reduce el abdomen, la cintura, las caderas, las pantorrillas y los muslos. Masajea y comprime la glándula tiroides lo que ayuda a regular el metabolismo y el sistema inmunitario.
Mejora el equilibrio, y aumenta la flexibilidad de los tobillos y las caderas. Fortalece los músculos internos oblicuos y previene las hernias.
Fortalece las rodillas y es terapéutica para los reumatismos de las rodillas, los tobillos y los pies. También abre las articulaciones de las rodillas y de las caderas, y ayuda en la cura de las hemorroides. También ayuda a desarrollar la fortaleza mental.
Facilita el poderoso flujo sanguíneo y permite que la respiración se normalice: esto crea una limpieza interna y potencia magníficamente los beneficios de la postura que le precede.
Se comprime todo el sistema digestivo, comprimiendo colón ascendente, descendente y transverso; además fortalece los brazos, previene la flatulencia, mejora la flexibilidad de la cadera y tonifica el abdomen y los muslos.
Mejora la digestión, alivia los trastornos de la menstruación, así como mejora las funciones del hígado, del bazo y fortalece los músculos deltoides, tríceps y del trapecio en la parte superior del cuerpo.
Como la cobra, ayuda a combatir la hernia de disco y estimula el nervio ciático. Fortalece la parte alta de la columna, promueve el estiramiento de los brazos, combate también las várices.
Aumenta la fuerza de la columna media; es buena para la escoliosis, la cifosis, hernia de disco. Abre la caja torácica y aumenta su elasticidad. También refuerza los músculos abdominales, la parte superior de los brazos, las caderas y los muslos.
La postura del arco abre la caja torácica, lo que permite a los pulmones expandirse a plenitud. Esa flexión de 360° de la columna potencia la circulación, y por eso, revitaliza, y fortalece los nervios de la columna.
Fortalece y mejora la flexibilidad de las articulaciones de la parte inferior de la columna, de las caderas, de los tobillos. Potencia la circulación de las extremidades inferiores y es terapéutica para el dolor de espalda, la ciática, los reumatismos y las várices.
Aumenta el flujo sanguíneo en el cerebro, mejorando la memoria y la claridad mental, libera la tensión del cuello y de los hombros. También estira la parte inferior de los hombros lo que es terapéutico para el asma; además aumenta la flexibilidad de la cadera.
Aumenta la flexibilidad del cuello, alivia el dolor de espalda y ayuda en los problemas degenerativos de la columna, promoviendo también su flexibilidad.
El estiramiento abastece el sistema nervioso de sangre fresca y oxigenada, alivia la tensión del cuello, de los hombros y de la espalda.
La combinación de la compresión con el estiramiento potencia la circulación de la sangre en el hígado, el bazo, el páncreas, la tiroides, el timo y los intestinos. Mejora la digestión y es buena para las alegrías y la artritis.
Se realiza una torsión de la columna de arriba abajo, y, por consiguiente, aumenta la circulación en todos los nervios de la médula espinal, en las venas, y en los tejidos, mejorando su elasticidad.